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Mostrando entradas de junio, 2021

Algo en mi fingirá

 A aquello que no supe cuidar Me dice: "se termina porque te vas"; le digo: "se termina aunque me quede". Me dice: "se termina cuando llegas"; le digo: "se termina cuando anochece". Me dice: "se termina pero también regresas"; le digo: "se termina aunque mil veces volviese". Me dice: "se termina porque siempre partirás"; le digo: "se termina porque lo nuestro fallece". Me dice: "se termina por mas que calmarás"; le digo: "se termina aunque ahora te bese". Me dice: se termina pero no me negarás que imaginarte sin mi algo en ti fingirá.

LA CABAÑA - CAPITULO 2

    CAPITULO 2 Nada por aquí, nada por allá… De estilo entramado de madera británica, se hacía entrever una chimenea de piedras rusticas, con ventanas pequeñas y sucias, con marcas de manos visualizadas por la suciedad. Tenía un patio apagado, un jardín sumamente abandonado, de esos que en algún momento tuvo su momento de bonanza, brindando frutos de cualquier tipo de sus árboles frutales, altos y prolijos. Ahora se podían ver arbustos con ramas secas y caídas, producto del otoño, como una especie de bienvenida al invierno. Yuyos altos que parecían sin cortar hace meses, tapaban una de las ventanas del sótano que, minuciosamente se dejaban ver destellos de luces provenientes de ese lugar de la casa. Al costado de la puerta descansaba un automóvil rojo antiguo que de la mugre que lo cubría no se podía visualizar la placa con claridad. Con el afán de que no me descubrieran caminaba sigilosamente por el costado de las paredes que, si bien no estaba haciendo nada extraño n...

LA CABAÑA - CAPITULO 1

CAPITULO 1 La Bienvenida Sabía que algo raro estaba ocurriendo, algo en mi interior me señalaba que lo que estaba pasando a mi alrededor no era común. Mi intuición generalmente, en estos casos, no me abandonaba. Ya pasaron casi dos semanas de aquel primer día en el que llegué y me aventuré a conocer más sobre lo que ocurría en aquella extraña cabaña. Todo empezó hace aproximadamente cinco meses atrás, cuando acepté una oferta de trabajo en Cifuentes, un pequeño pueblo a 50 kilómetros de Madrid. Fue una decisión muy difícil, porque significaba dejar atrás muchas cosas. Si bien el viaje era solo de tres meses, dejaba atrás a mi familia, a mi novia, a mis mascotas y muchos amigos. Y nada me aseguraba de que iban a ser solo tres meses. En fin, los preparativos del viaje los había terminado, el primer paso ya lo había dado. Mi nombre es Pedro Vergara y llegue el 10 de diciembre de 2019 a Madrid. Ese día me encontré en el aeropuerto de Barajas con otra uruguaya que viajaba por la ...

Todos los días

 Los lunes me cuesta demasiado dormir Pienso en los mensajes del domingo Me hace ilusión con lo que pueda venir Como imaginarla durmiendo conmigo Los martes quedo esclavo de su silencio Porque los lunes son eternos y me deja ido Tan solo a quedarme mudo me sentencio  Es que no pretendo que esto sea fingido Los miércoles se despierta obsesionada Con las clases que ayer nos perdimos No quiero dejar nuestra charla anclada Tampoco voy a forzar algo que nunca fuimos Los jueves algo tienen que nos entretenemos  Debe ser que se acercan mis ganas de verte La nostalgia de enero cuando Adolecemos Estoy perdido y tal vez así tratas a la gente Los viernes quiero ser alguien especial Trato de decirte algo lindo y sorprenderte Algo que no sea meloso ni suene artificial Tal vez te diga lo difícil que es tenerte  Todos los días en mi mente

Oda al Balón

Pasto crecido que raspa mis tobillos. Cuero bailando pidiendo auxilio mientras rueda. Cemento que divide mi casa con la del vecino. Aroma a guiso que sale desde mi ventana. Gritos de piedad sobre las rosas y lavandas pisoteadas. Remera manchada de barro y mi vieja pidiendo por favor. Un ojo morado que se cura mañana con un abrazo. Piruetas descontroladas y piernas trenzadas para solo impresionar a mi viejo. Misiones sin recreos, solo andanzas sin misterios. Amores sin rencores, que de un día para el otro cambiaran de rumbo. Mi infancia no quedará manchada, con el presente que destila pibes sin futuro. ¿Qué barrio no se ha hecho barrio con pies descalzos? Recuerdos que quedaran en mi memoria y paulatinamente se irán yendo, por eso mismo es una obligatoriedad de vez en cuando en mi mente tenerlos.   Días del otro lado del paredón si te vas no tendría como fingir  bola de fuego para mi corazón ni siquiera podría dejarte ir  salto de alegría sobre las hierbas estas en nu...

Nido de Libélula

Era una tarde de domingo otoñal. Gerónimo estaba con su manta tapado hasta las narices dejando entre ver sus pies fríos. Es que la manta no era tan larga. Aburrido y sin saber que hacer visualiza un libro en la biblioteca de su abuela en frente del televisor. “¿Quién invento el ferrocarril?” decía el título del libro. Lo empieza a hojear y le resulto interesante la historia de este vehículo que cambio la historia de la humanidad. Gerónimo era de una familia sencilla, en su casa no faltaba el pan, pero tampoco sobraba nada. Él tenía gustos extravagantes que con poca frecuencia podía gozar. Siempre maldecía el momento que su familia lo eligió. Vivió hasta los once años en un orfanato y mientras padecía sus últimos años como huérfano tenía la ilusión de que una familia llena de riquezas lo recoja y lo lleve a una enorme mansión llena de oro y placeres. Con un primo que tenía en “Darte Corazón”, el orfanato, jugaba a un juego abstracto que consistía en imaginar que un trozo de metal ...

Lunares

Treinta y uno en el trapecio habita el canto más puro en tu cintura sumo uno ¿Cuántos habrán en tu cuello? Si por detrás impasible y mi cuenta bloquearía  una frase me faltaría ¿Por delante amor posible? llegando a las tres de tus tardes imagino un beso en tus lumbares me perdí contando tus lunares ¿Mi única terapia es idealizarte? errores que deje en demora las dolencias que abandonaste en el momento que te cansaste ¿Quién estará contando ahora? fuera de tiempos importunos algún día la podre conocer mis pinceles te verán volver ¿Quién tira bocetos taciturnos? calcaría más que un lunar calmaría toda mi verdad no habrá ninguno en soledad ¿Quedara alguno por averiguar? (depende) Sendero Azul.

Todas tus palabras

Retoño que crece esperando flor, si me ves cierro los ojos y desespero. Tallo que desprende de tu alma fría, tu alma que rechaza mi confianza y huye. Huye sin motivo camino a la utopía, esperanza inmunda que me desvela. Desvelo que se enciende con tu nombre, no se va quien deja huella. Huella como destello que me sigue, tu alma quizá quiera quedarse clareando suficiente, suficiente para iluminarme de a poco. Incandescencia que se vuelve luz y brota de mi lengua todas tus palabras. Palabras que no se dicen pero se escuchan  como las hojas de otoño barridas en abril petrificadas en julio con la escarcha. Y así se fueron todas tus palabras. Sendero Azul.

Poema para la del 3º B

Es la del tercero be, bajo a tu cosmo sin razones de nada. Encontrándome a tus pies, no te conozco  tu rebeldía me mata. Si te entregases a ver, de cualquier modo  el sol en mi ventana. Como quien promete el bien, no me equivoco  con solo una mirada. El techo de mi seis be confiesa todo cada caricia robada. Como quien promete el bien, no me equivoco  con solo una mirada. Cada beso de rehén me vuelve loco  y se queda en mi cama. Acéptame de sostén después un hombro, que suenen las alarmas. Cuando en mi mente queden muchos ayeres y ya no pueda contar con los mañanas. Desde el tercero estarás dándome calma. Solo en mi habitación me acuesto pensando  que estarás haciendo con el allí abajo. No quiero dejar pasar oportunidad siendo dos victimas de una casualidad. Y si de nuevo te encuentro en el ascensor y nunca hemos tomado un gin entre los dos. Me decís que lo aceptas con cierto pudor Cómoda en mi colchón me contas tu temor de irte mañana y extrañar esta cama. ...