Se nos gastaba nuestro aire con respiros del pasado y cada lunes escribirías una nueva ingrata despedida tu plato favorito se te volvió analizarme en la huida mientras tanto nuestro tiempo se seguía consumando alejarme no servia si tenia tus sueños en mi almohada me ocultabas tus besos porque decías que ya no los sentía es que pensabas que cuando lo hacías mas te desearía yo creía que era parte del amor que estuvieras desesperada no me animaba a dejarte, y que con ello me despida de la ingrávida salida, de lo que ya me acostumbre que el otoño pase malgastado con la ira de los días y se confunda mi nostalgia con el amor que ya se fue no me animaba a dejarte y darme cuenta que la realidad eran solo sueños desgastados por viejos momentos no me animaba a dejarte porque sospechaba por dentro que ya me habías dejado mucho antes en la ciudad. El Sendero Azul.
No tengo nada para hacer, he dicho inventaría algo para que hacer algo con ello una avioneta de papel para luego romperla comería un chicle hasta que se deshaga en mi boca una naranja para luego lavarla con agua dibujaría una casa para imaginarme un mañana podría cerrar los ojos y no mirar la llama podría hacer algo mientras todo se quema o mientras todo se quema algo podría hacer mejor no hago nada ya nada nos queda nos reímos mientras podamos porque mañana tendremos las gargantas secas y buscando un lugar celeste para huir torcemos el cuello y miramos para arriba si el futuro es mañana ya se como sera acariciaría tu piel ceniza de terciopelo gris caminaría sobre el musgo verde imaginario y un lingote de oro brillante todo mojado Sendero Azul